Sembré mis lágrimas en tierra de carbón
Donde el invierno olvidó mi voz
Las espinas fueron mi verdad
Cada herida me enseñó a despertar
El viento quiso borrar mi piel
Pero encontró raíces de acero
Bajo un cielo sin compasión
Aprendí el idioma del dolor
No queda miedo en mi altar
Las sombras ya no saben lastimar
Soy rosas de obsidiana
Floreciendo donde muere el Sol
Belleza nacida del abismo
Coronada por el dolor
Que la tormenta diga mi nombre
Que el cielo vuelva a oscurecer
Cuanto más profunda la noche
Más fuerte vuelvo a renacer
Los cuervos guardan mi canción
Entre ruinas de un viejo amor
La Luna besa mi cicatriz
Como un juramento sin fin
Ya no persigo lo que perdí
Ni temo al eco del ayer
Las cenizas cubren mi piel
Pero jamás mi fe
Las flores negras también respiran
Cuando el mundo deja de creer
Cada pétalo es una promesa
De volver a florecer
Soy rosas de obsidiana
Ningún invierno me hará caer
En mis venas arde la noche
Pero mi alma vuelve a nacer
Que los eclipses sean mi corona
Que los cuervos guíen mi andar
De las ruinas hice mi reino
Y nadie lo podrá quebrar
Entre cenizas
Siempre florecerá una rosa