La Luna vistió de negro al Sol
Y el cielo olvidó su color
Las estrellas dejaron caer
Sus coronas sobre mi piel
Fui ceniza, fui tempestad
Un suspiro frente al mar
Pero el fuego que me quebró
También me enseñó su voz
Entre la sombra y la claridad
Descubrí mi verdadera faz
Soy un eclipse eterno
Ni la noche me podrá vencer
Llevo un universo
Donde las sombras también dan fe
No hay cadenas en mi destino
Ni silencio que pueda romper
El latido de un alma
Que aprendió a renacer
El cuervo alzó su inmenso vuelo
Dibujando círculos al cielo
La tormenta besó mi altar
Pero no logró apagar mi mar
Cada lágrima fue un cristal
Reflejando la inmensidad
Ya no huyo de la oscuridad
Ella me enseñó a caminar
No soy la luz
Ni soy la noche
Soy el instante
Donde ambas dejan de luchar
Mi corazón
Es el horizonte
Donde el eclipse
Vuelve a comenzar
Soy un eclipse eterno
La frontera entre vivir y caer
Si el destino escribe en sombras
Yo responderé con mi ser
Que los cielos cierren sus puertas
Que los vientos dejen de hablar
Mi alma ya encontró su reino
Y nadie lo podrá eclipsar
Cuando el Sol abrace la noche
Volveré a nacer