Sembré un jardín bajo un eclipse gris
Esperando el alba que jamás te vi abrir
Cada rosa bebió mi silencio
Cada espina aprendió tu misterio
Fui la lluvia besando el cristal
Tú, el invierno negándome entrar
Construí catedrales de viento
Para un Dios que jamás despertó
Y mi voz, se perdió en el altar del ayer
Como un cuervo sin cielo al anochecer
Fui la Luna girando en tu mar
Sin lograr que tus mareas me vieran llegar
Fui la llama detrás del dolor
Consumiendo mis alas por una ilusión
Mientras tú respirabas otro amanecer
Yo aprendía en la sombra a desaparecer
Se quebró la corona de sal
Que escondía mi reino mortal
Cada paso borraba tu nombre
Pero el eco volvía a nacer
Las campanas dejaron de hablar
Las estrellas cayeron al mar
Y entendí que las flores más negras
También saben volver a brotar
No maldigo la noche que fui
Ni el destino que nunca escribió para mí
Porque incluso el hielo más cruel
Cede al fuego cuando aprende a ceder
Fui la Luna girando en tu mar
Un reflejo perdido que no quiso alcanzar
Hoy las sombras me enseñan a andar
Sin cadenas de un sueño que no fue verdad
Si tu Sol nunca vino por mí
Seré eclipse eterno
Hasta volver a existir