No sabÃas que era tu oportunidad y te fuiste llorando.
Tú pensabas que todo iba a terminar, pero estaba empezando,
empezando a ser algo diferente,
algo que recordar lo que te quede de vida.
Yo me reÃa de tu manera de andar y de tus lapsus,
conocÃa cada dedo de tus pies y de tus manos.
Tú sabÃas muy bien que yo era débil,
que no era el mejor, pero sé que me querÃas.
Tú esperabas que yo diera un paso más y se hizo tarde,
No hay nada eterno y mucho menos el amor cuando es cobarde.
No sé bien si no te fiabas de mà o de ti misma,
no sé si tenÃas miedo de caer, mi trapecista.
Yo tampoco logré superar el miedo,
empezar otra vez a partir de cero.
Me han contado que te han visto por ahà con buena pinta,
que las arrugas aparecen en tu piel y la mejoran.