HabÃa una vez
Una casa por ahà de un cipres
Por el camino de un cerro
Donde habÃan muertos
Una casita se alzaba
Por lo más alto de la montaña
La casita de la sombra que no duerme
Cubierto por el montón de cipreses
Una vez fui en Luna llena
Vi una luz y sonidos de ballena
Sentà una sensación macabra
Corrà pero no vi casas
Escuche a un amigo
Pensé que me salvarÃa del enemigo
Hasta que cayó
Y una sombra se lo llevó
Hoy, domingo 22 de febrero
Yo te cuento esto
43 años después
La sombra se llamaba ana
Y sigue ahà parada