En la ciudad de Morelia a causa de la amapola
Murieron seis judiciales, voy a contarles la historia
Los mataron dos mujeres para proteger la droga
En un retén judicial al salir ya de Morelia
No alcanzaron a bloquear la flameante camioneta
A bordo iban dos mujeres con tremendas metralletas
Gritaba el jefe de grupo: Detengan la camioneta
La manejan dos mujeres, las quiero vivas o muertas
Sé que llevan contrabando y son pollitas de cuenta
Eran once judiciales los que estaban en el pleito
Pero al ver caer los seis los otros cinco corrieron
Decían que a pedir refuerzos yo creo que era por el miedo
Eran vecinas de un pueblo llamado Villa Madero
Y no quisieron ser pobres pues les gustaba el dinero
Se metieron a la mafia por no conocer el miedo
En esa tierra tarasca que sirvió como escenario
Mataron a la más grande en compañía de un hermano
La otra ya anda por Tijuana entregando el contrabando