El martillo cae, suena como un disparo
Se decide tu destino en un instante amargo
Leyes que no entienden el dolor de la gente
Solo números, frías decisiones, sin mente
Sentencias a la medida de quienes tienen poder
Pobreza y olvido, todo lo que vas a ver
Los jueces, ciegos, deciden en sus sillones
No conocen el peso de las condenas ni las prisiones
En la calle, la justicia se compra, se vende
Los inocentes pagan, los culpables se esconden
Las puertas del sistema, cerradas para el que sufre
Los que no tienen voz, en la nada se esfuman
¿Quién es el culpable, quién es el inocente?
El sistema juega con las vidas de la gente
Se levantan muros, no hay justicia decente
En este juego, la ley no es coherente
Desde la celda veo el mundo al revés
Los que matan sueños no tienen la fe
Pero te juzgan por lo que no pudiste evitar
Te acusan de ser el reflejo de un sistema que no sabe juzgar
¿De qué sirve un juicio si la balanza está rota?
El abogado te vende promesas que no brotan
En las pruebas falsas, la verdad se esconde
Mientras los inocentes en cárceles se hunden
Las calles gritan pidiendo respuestas claras
Pero el sistema responde con manos atadas
No importa tu historia, solo tu condena
A veces la verdad solo es una condena que suena
Y aunque el tiempo pase, el sistema no cambia
Las mismas caras, las mismas trampas
El que cae se levanta, pero siempre pierde
La justicia se convierte en un juego que no entiende
Es hora de cuestionar, de desafiar el poder
Porque el sistema no puede seguir siendo un deber
Somos humanos, no números en una lista
El juicio más importante es el que nos dicta la vida misma
Y en las prisiones se apagan los sueños
Se venden esperanzas como si fueran pequeños
Mientras los poderosos siguen enriqueciendo su voz
El sistema que no escucha sigue siendo feroz
Las cadenas no son de metal, son de ignorancia
Te arrodillas ante la ley, pero no hay esperanza
¿Quién define la verdad? ¿Quién decide lo que es justo?
Cuando el dinero y el poder son lo único que es robusto
Te sientes atrapado, con las manos atadas
En el rincón donde las voces son calladas
El peso del juicio te consume lentamente
Pero el sistema olvida que somos seres con mente
Las cárceles son escuelas de lo peor
Donde aprendes a ser más duro
El castigo no enseña, solo humilla y divide
El alma que lo sufre en la oscuridad se arruga y muere
¿Hasta cuándo vamos a vivir bajo esta sombra?
El juicio no es justo cuando la vida te asombra
Y la balanza se cae, ya no tiene sentido
La justicia de los hombres siempre ha sido un olvido
Es hora de romper esas cadenas que atan
De exigir que el poder ya no nos maltrate
No somos cifras ni fichas de ajedrez
Somos seres humanos que merecen su vez
¿Quién es el culpable, quién es el inocente?
En este juego, la ley no es coherente
El sistema juega con las vidas de la gente
Se levantan muros, no hay justicia decente
¿Quién es el culpable, quién es el inocente?
El sistema juega con las vidas de la gente
Se levantan muros, no hay justicia decente
En este juego
La ley no es coherente