En las profundidades, las almas encadenadas
Contemplaron a Solveig frente a sus torturadores
De las tinieblas surgieron hordas despiadadas
Ávidas de sangre, tormentos y horrores
Su cuerpo sufrió una terrible mutación
Sus huesos crujieron, cambió su musculatura
Sus dedos se volvieron garras de depredación
Y Solveig se transformó en una loba de gigantesca estatura
Los verdugos avanzaron en formación
Blandiendo garfios e instrumentos de tormento
La loba enfurecida destrozó el batallón
Dejando cuerpos mutilados y un reguero sangriento
Solveig, carnicería infernal
La loba devora a sus torturadores
Solveig, furia sobrenatural
Despedaza a sus antiguos opresores
En sus fauces crujió el cráneo de un carcelero
Mientras otro verdugo caía hecho pedazos
Contra las rocas se estrelló un demonio traicionero
Y sus secuaces retrocedieron ante los zarpazos
Los demonios lanzaron otra acometida
Con garfios afilados y sed de venganza
La primera línea terminó destruida
Y los demás huyeron sin ninguna esperanza
Solveig, carnicería infernal
La loba devora a sus torturadores
Solveig, furia sobrenatural
Despedaza a sus antiguos opresores
Las cadenas quedaron junto a los vencidos
Los carceleros imploraban clemencia
Solveig reconoció sus rostros malheridos
Aquellos que celebraron su dolor y su impotencia
Un verdugo huyó hacia el precipicio
La loba lo alcanzó en plena carrera
Sus colmillos le impusieron el último suplicio
Y lo lanzó al vacío desde la ladera
Los últimos demonios huyeron aterrados
Buscaron protección tras una muralla
Solveig los alcanzó y quedaron acorralados
Y ninguno sobrevivió a la batalla
Sus antiguos verdugos conocieron el terror
Cuando la loba les mostró su dentadura
Quienes habían hecho del tormento su labor
Yacían destrozados en la profunda negrura
Solveig, carnicería infernal
La loba devora a sus torturadores
Solveig, furia sobrenatural
Despedaza a sus antiguos opresores