La noche oscura, fragante y pura
Mis pensamientos, potros sin doma
Quedaron quietos en verdes prados
Como un verano, eterno y suave
Pero mi alma, cauterizada
De antiguas luchas y de batallas
No permitía que el aire puro
De los pinos me rescatara
¿Qué es el guayacán sin su raíz?
¿Qué es el cielo sin el Sol y la Luna?
¿Qué es el agua sin su fuente?
¿Qué es la palabra, sin la idea?
Salí de mí, bajo las estrellas
Sophia eterna, sagrada luz
Buscando la belleza junto al manantial
Refulge el amor, refulge la paz
Cálido viento que no sacudió
Sino que esperó mi paso para regresar
Ahí en el jardín, jardín sagrado
La embriaguez de la alegría inspiró una danza
Se encendió el pecho al haber comprendido
Y en el silencio, una voz cantaba
Ama y haz lo que quieras
Si callas, callarás con amor
Si gritas, gritarás con amor
Si corriges, corregirás con amor
Si perdonas, perdonarás con amor
Si el amor está arraigado en ti
Solo el amor será tu fruto
Permite que la belleza de lo que amas
Sea lo que hagas
La noche oscura del alma, de San Juan de la cruz
Es la experiencia de la desolación del espíritu, que busca el regreso a su fuente
El amado con la amada, en palabras del Cantar de los Cantares
La segunda parte, es la alocución de San Agustín
El amor como la conexión de la vida con la fuente de bondad