Les dije a mis padres: Me voy por un tiempo
Me voy para el norte a ganar dinero
Mis padres, llorando, dijeron a un tiempo
Hijo, no nos dejes, pues ya estamos viejos
Al paso del tiempo, yo los fui olvidando
Ganando dinero, mi vida gozando
Y mis viejecitos solos en el rancho
Sembrando su tierra y a su hijo esperando
Pero una mañana cayó una llamada
Mi padre había muerto de pura tristeza
Dicen que lloraba toditas las noches
Esperando a su hijo entrar por la puerta
Me vine al momento, bien desesperado
Por fin comprendí lo que había dejado
Llegué con mi madre, la encontré llorando
Mi padre tendido, pues yo fui un ingrato
Abracé a mi madre con tanta tristeza
Yo había regresado y estaba contenta
Quedó dormidita ahí entre mis brazos
Y la pobrecita ahí quedó muerta
Hoy tengo dinero, ya amaso riquezas
Pero ya no tengo el calor de mis padres
Los dejé olvidados, los dejé llorando
Cambié por dinero el amor de mis padres