Hay una melodía en el cielo
Que mi alma puede escuchar
Como aguas que descienden
Llenando todo mi ser de paz
Es el canto de los redimidos
Es la voz de la eternidad
Adorando al Cordero
Que por siempre reinará
Y mi corazón responde
A la gloria de tu voz
Nada puede compararse
A la belleza de mi Dios
Quiero unirme al canto celestial
A los ángeles alrededor de tu altar
Declarando que eres santo
Que eres digno de adorar
Quiero unirme al canto celestial
Donde toda rodilla se doblará
Y por siempre cantaré
Cristo reina en majestad
Toda lágrima se borra
Ante el brillo de tu luz
Toda sombra desaparece
Cuando miro hacia Jesús
Mi esperanza está segura
Mi futuro está en tus manos
Y aunque aquí no pueda verte
Sé que estás a mi lado
Gloria al Padre
Gloria al Hijo
Gloria al Espíritu de Dios
Toda honra
Toda alabanza
Sea siempre para el Señor
Quiero unirme al canto celestial
A los ángeles alrededor de tu altar
Declarando que eres santo
Que eres digno de adorar
Quiero unirme al canto celestial
Hasta el día en que te pueda contemplar
Y delante de tu gloria
Para siempre cantaré