Es tan grande mi Dios
Que su sombra es como el espacio
Él es tan inmenso
Que el tiempo va y viene al compás de su respiración
Es tan grande mi Dios que, aun sin moverse
Da velocidad a la luz
Él es tan soberano que sostiene y gobierna
Por encima de todo
Él es tan grande
Que a su voz se detiene la mar
Y yo tan pequeño
Que solamente le puedo adorar
Él es tan grande
Que a su voz se detiene la mar
Y yo tan pequeño
Que solamente le puedo adorar
Tienes el derecho de caminar sobre el mar
Y la tempestad calmar
Aún no está la palabra en mi boca
Ya tú la sabes
Y con la palma de tu mano reúnes
Las aguas del universo
Y me pregunto a dónde
¿A dónde me iré de tu presencia?
Si tú lo llenas todo, eres tan sabio
Que me das la voluntad de hacer tu voluntad
Entonces digo: Jesús
Jesús, te amo
Es tan grande su amor que todo me lo ofrece
Sin necesidad de pedir
Es tan grande su amor que aun sin yo merecerlo
Vino y murió por mí
No le importó el dolor
Sus brazos se abrieron
Pagando un alto precio por mí
Se despojó de su gloria tomando mi lugar
Hoy se mueve aquí
Él es tan grande
Que a su voz se detiene la mar
Y yo tan pequeño
Que solamente le puedo adorar
Él es tan grande
Que a su voz se detiene la mar
Y yo tan pequeño
Que solamente le puedo adorar